Por Daniela Gómez Arrufat / Responsable de la división de Búsquedas gerenciales de Consultores de empresas
La búsqueda de trabajo es una situación estresante por definición. El postulante se somete al severo escrutinio de los oferentes y, lo más complicado aún, de su propio círculo de relación. Sin embargo, es posible sortearla con éxito si se cuenta con las herramientas adecuadas. A continuación, se presentarán tres items que no deben ser obviados si se desea llegar exitosamente al final del camino.
Planificación de la búsqueda
Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo. Toda búsqueda de empleo debe ser personalizada y estratégica, esto significa que deberá contar con un objetivo y seguir un plan de acción.
Antes de iniciar el proceso de búsqueda se debe tener en claro cuál es la meta, en qué tipo de trabajos se está interesado y qué puede ofrecerle el postulante a una organización.
Una búsqueda orientada estratégicamente resultará más efectiva y evitará la frustración personal que se genera cuando se presenta un currículum vitae (CV) en forma indiscriminada e irreflexiva.
Recuerde que en todo momento debe manejarse con realismo y veracidad en cuanto a su capacidad, experiencia y en cuanto a los puestos a los que aspira.
El perfil laboral
Los perfiles buscados son muchos y dependen de los requerimientos de las empresas. Algunas privilegian los altos promedios académicos, otras el valor humano o la capacidad de resolver conflictos y trabajar bajo presión. Existen también aquellas que valoran fuertemente el perfil técnico o la capacidad de relacionamiento y trabajo en equipo, entre otras características.
Generalmente el perfil laboral cuenta de tres ejes temáticos:
-Área de formación y conocimientos: aquí se deben consignar los distintos momentos formativos, formales e informales, que posea el candidato.
-Área de destrezas y habilidades: se detallarán el conjunto de condiciones personales que el postulante puede ofrecer profesionalmente.
-Área de desempeño y logro: aquí se ponderarán los elementos relativos a la tarea realizada y al nivel de eficacia en el mismo.
El currículo
Un currículo representa el recorrido de la vida de un candidato, su desempeño profesional y sus atributos académicos. Es -además- el primer elemento con que se enfrenta un selector al momento de realizar la evaluación preliminar de un aspirante.
Cada currículo debe elaborarse a medida del puesto y el perfil de la empresa a la que se apunta; no se debe cometer el error de confeccionar un modelo genérico y enviarlo a todos los posibles empleadores.
El CV debe manifestar la personalidad y los atributos propios de cada persona, con relación al puesto que desea obtener. Debe ser concebido en positivo, con una redacción breve pero contundente, tratando de generar empatía en quien lo consulta y otorgándole la mayor cantidad de información posible al selector.
Su currículo, o recorrido de vida, deberá ser su carta de ingreso a la entrevista laboral.
Es importante recordar: no existe la persona ideal para cada puesto, pero si existe la persona mejor preparada para cada función. Por ello, hay que estar preparado para demostrarlo.